“Lucas se ha vuelto canción y su memoria un poema…”. Así lo canta Luz Casal en un tema de su nuevo disco. Lucas es una de las canciones más conmovedoras del álbum Que corra el aire, que la artista promociona con una gira de conciertos por España. El tema evoca el recuerdo de un niño fallecido con pocos años y es, además, un homenaje a su madre. Hace solo unas semanas, en una de las muchas entrevistas concedidas a los medios, Luz Casal explicaba que recibe numerosos mensajes del público: Lucas canta a la pérdida y al recuerdo de forma poética y hermosa.

Sí, Lucas se ha vuelto canción, pero mucho antes ya existía la historia, una historia real recogida en un delicado libro, también titulado Lucas, que escribió la madre del pequeño hace unos años. Tuve la suerte –y la responsabilidad– de leer en primicia el relato y poco después publicarlo. La primera edición de Lucas vio la luz en abril de 2015. La segunda, hace tan solo unos días. Con la voz de Luz Casal, que también halló en Lucas un tema que cantar, el libro ha despertado de nuevo y estos días corren los ejemplares por las librerías para quienes quieren conocer la historia que hay detrás de la canción. 

Una historia de amor

Cuando conocí a Mar Nieto, autora de Lucas y madre del pequeño que da título al libro –y ahora también a la canción–, escribir era todavía un proyecto. Recuerdo una mañana de primavera, cálida y luminosa, charlando con Mar junto a la playa; era nuestro primer encuentro. Tenía, según me explicó, una historia que contar, “una historia de amor intenso”, pero también de enorme pérdida: la de su primer hijo cuando solo tenía seis años. Quería publicar su libro en mi pequeña editorial porque ella, una veterana docente, conocía ya algunos de nuestros cuentos y porque, al igual que ella, yo también me iniciaba en mi aventura editorial. Con tres hijas casi criadas y un largo duelo por fin superado, sentía que era el momento de dar forma a sus vivencias, de narrar. Algo en su mirada, en su voz, me arrancó el compromiso: no hablamos de extensión, forma o contenido. Solo me quedaba esperar y confiar en su buen hacer.

A finales de verano, con la luz de agosto ya declinando, me entregó un montón de folios dentro de un sobre cerrado. Aún tardé en abrirlo, en sentarme a leer, inquieta y algo temerosa ante lo que pudiera encontrarme… Hasta que por fin me adentré en un relato breve e intenso, sincero y hermoso, y por supuesto conmovedor. Sabía que a nadie dejaría indiferente.

Me remito a la sinopsis del libro: “En las noches estrelladas de agosto, entre sonidos de ola y aromas de playa, dieciséis veranos después de una ausencia, una mujer habla a su hijo de seis años, retoma su vida pasada, cuando el pequeño era voz, y movimiento, una mirada expresiva al repuntar la mañana, y al caer la tarde. Mas la vida ha seguido su curso, como el amor, como las propias palabras. Y Lucas se ha vuelto canción, una memoria, se ha convertido en poema, es una historia… Pero, sobre todo, Lucas es una evidencia: el amor materno, como el ancho mar, es profundo, inagotable, infinitamente eterno”.

Difícil de olvidar

Lucas es un monólogo íntimo y conmovedor, lleno de esperanza. Quien se adentra en su lectura queda atrapado, quiere llegar al final. A Mar le gusta explicar que el amor rompe cualquier barrera, incluso la de la muerte. Se puede volver a ser feliz tras una gran pérdida, y ella es la prueba. Como suele ocurrir con los relatos especiales, las experiencia de lectura que suscita son muy variadas: hay quien necesitó abrazar al llegar al final; quien se atrevió a rescatar recuerdos dormidos; quien se acercó hasta el mar o miró las estrellas; quien revivió esa ternura materna de la primera infancia. Duelo y pena, lucha y determinación, recuperación y alegría, y muy viva la memoria... Todo está en la voz de Mar porque todo eso es la vida. Mar nos ha regalado un testimonio enriquecedor que de ninguna forma podía quedar en el limbo de las obras inéditas.

El pasado 23 de abril, con motivo del Día del Libro, un prestigioso instituto de psicología publicaba lo siguiente: “El libro Lucas, de Mar Nieto y la editorial Creotz, es una de nuestras lecturas recomendadas para hablar de duelo, de pérdida y de dolor, pero también de amor, de superación y de fuerza. Es un documento sobre el sentido de la vida que te obliga a cuestionarte los aspectos más estructurales de ti mismo. Una vez que lees el libro, ya no puedes ser el mismo. Un libro difícil de olvidar”.

Y hace unos días, Carles Francino, en su espacio La Ventana (La Ser), también contaba la historia de Lucas y hablaba del libro ampliamente. Además de la autora y yo misma, tomó parte en el programa Macarena López, la pequeña amiga de Lucas que, años después de su muerte, le iba dejando cartas en el cementerio para darle cuenta de su vida escolar. Aquella niña, hoy una joven de 25 años, es sobrina de Luz Casal, quien conoció el libro por ella y quiso convertir en canción la historia. Como bien dijo Francino al término de su programa, así obra a veces el milagro de la literatura.

Teresa Zataraín, fundadora de Creotz Ediciones